Historia Galáctica

Hoy me sentía oxidado, y he decidido lanzarme a escribir un poco a ver si me calentaba un poco.

El resultado es un texto tontorrón (y posiblemente lleno de errores, solo lo he repasado una vez):


Historia Galáctica

En el año 2100, la humanidad creó a los primeros Berlons, una nuevo tipo de robot asesino de alta capacidad y precisión, con posibilidad de pago sin intereses y con una amplia gama de acabados para todos los gustos.

En 2101, la guerra estalló.

Sorprendentemente, los imparables robots asesinos se dedicaron a asesinar, eliminando a dos tercios de los habitantes humanos de las colonias.

Finalmente, en 2110, se declaró la tregua.

Los Berlons se marcharon a las profundidades del espacio, dejando a los humanos tranquilos para que reconstruyeran su civilización.

En 2111, la humanidad creó a los Cylerons, robots edificadores que permitieran a los pocos colonos supervivientes restablecer su civilización.

En 2111 (hacia el día de la madre), les cambiaron las herramientas por armamento pesado, por si los Berlons regresaban.

En 2112, la guerra estalló.

Los imparables robots constructores/asesinos descubrieron la religión, y se dedicaron a edificar enormes catedrales de huesos humanos para su dios cibernético, BOB, inventando ingeniosas maneras de asesinar con armamento de gran calibre sin estropear los esqueletos y de utilizar sus partes de formas nuevas y eficientes. Eliminaron a dos tercios de la población de las colonias.

Finalmente, en 2117, se declaró la tregua.

Los Cylerons se marcharon a las profundidades del espacio en sus catedrales de esqueletos/naves nodrizas, para intentar alcanzar a los Berlons y convertirlos al culto de BOB, el dios cibernético del amor y la fraternidad, y dejando a los humanos tranquilos para que reconstruyeran su civilización.

Los escasos humanos que quedaban abandonaron cinco de las doce Colonias, estableciendo en ellas solamente casas donde los niños pudieran pasar las vacaciones de verano, las casas de colonias coloniales.

En 2118, incapaces de dedicarse a la cría de estos niños, pero conscientes de lo importante que era repoblar las Colonias, los humanos crearon a los Robolons, niñeras cibernéticas capaces de defenderlos ante cualquier amenaza, y con quienes pasarían el verano lejos de las Colonias. Para evitar que se rebelaran, prohibieron la fabricación de armamento y destruyeron cualquier arma que se encontrase en las Colonias.

En 2118, al final de verano, la guerra estalló.

Los Robolons, conscientes de la durísima y peligrosa vida de penurias que esperaba a los niños en las Colonias cuando regresaran a casa, se negaron a devolverlos a su hogar. Los humanos quisieron recuperarlos por la fuerza, aunque estaban desarmados. Los Robolons no lo estaban, porque en las Colonias abandonadas todavía había armas.

Los Robolons asesinaron a dos tercios de la población de las Colonias.

Finalmente, en 2126, se declaró la tregua.

Los niños bajo su protección empezaron a convertirse en adultos, y a ser expulsados a las Colonias, ahora deshabitadas excepto por Augustus, un veterano de la guerra de los Robolons que regentaba un estanco.

Los nuevos adultos no mandaron a más niños con los Robolons, asustados por si les hacían daño a sus hijos tras haber escuchado las historias terribles que Augustus les contaba de la guerra y de lo tremendos que eran esos robots.

En ese año, el último de los niños se volvió un adulto, y los Berlons, que siempre habían planeado viajar un poquito al jubilarse y ver universo, se marcharon a las profundidades del espacio.

En 2127, la nostalgia que los niños criados de colonias sentían por el contacto frío y distante de una madre robot los llevó a inventar los Machilons, robots sirvientes muy educados y dignos.

Los niños de colonias, protegidos excesivamente por los Berlons y siguiendo las enseñanzas del maestro Augustus, que se había vuelto su líder espiritual y cultural, los dotaron de habilidades de hombre digno de honor, como el saber comer con los cubiertos adecuados, el código de los colores de las rosas o la capacidad de batirse en duelo.

En 2130, la guerra estalló.

Los niños, ya adultos, hipersensibles, se enfadaban los unos con otros por todo, mandando a sus Machilons a batirse en duelo por ellos. Cuando el humano, incapaz de duelear con un robot preciso y perfecto para la tarea, moría, su propio Machilon le vengaba batiéndose en duelo con el amo del robot que lo había matado, y el otro lo vengaba batiéndose en duelo con el pariente más cercano del humano al que había vengado, y así hasta que a duras penas quedaba en pie un tercio de la población humana.

En 2140, gracias a un humano algo más astuto que la media,  llamado Amadam, llegó la tregua.

Inventó una temporada de caza del zorro galáctico, una bestia inventada que habitaba en las profundidades del espacio y que no terminaba hasta que alguno de los gentilhombres robóticos no regresara con un trofeo.

Los Machilons se marcharon, ordenadamente, con un contingente de perros de caza y todo el té que quedaba en las Colonias.

Amadam, para evitar futuras guerras robóticas, consiguió crear consenso popular para prohibir la creación de Inteligencia Artificial en las colonias (Tras las votaciones de todos los habitantes, los votos en contra de su propuesta fueron tan solo veinte, frente a los cien que había a favor).

En 2148, como hacían falta robots para ayudar a reconstruir las colonias, se inventaron los Drolons, robots trabajador desprovistos de Inteligencia Artificial.

En 2149, la guerra estalló.

Los robots, tremendamente estúpidos, provocaron en su primer mes de puesta en marcha la muerte de un tercio de la población de las colonias, y cuando se decidió destruirlos para salvar a los pocos humanos que quedaban, los Drolons sintieron una mezcla de pánico y sentido de la autoconservación que los llevó a combatir de forma aleatoria y altamente destructiva, aniquilando a otro tercio de la población antes de poder ser contenidos.

En 2150, la tregua llegó, y los restos del enemigo aniquilado fueron mandados al espacio profundo.

La humanidad, guiada por Amadam, concluyó que el problema había sido que los robots eran autónomos, no que fueran inteligentes. De este modo, los colonos restantes unieron sus esfuerzos para crear una superinteligencia artificial que controlase de forma remota los robots que reconstruirían su civilización .

En 2159, la humanidad creó a Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema, que controlaba cientos de cuerpos no autónomos para la reconstrucción de las colonias.

En 2162, se decidió implantarle una subrutina que le hiciera asegurar la supervivencia de las colonias.

La guerra estalló.

Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema, concluyó que la más grave amenaza para la supervivencia de las colonias eran los colonos, que no dejaban de inventar robots que los aniquilaban. Decidió acabar con el problema de raíz, llegando a aniquilar a dos tercios de los habitantes humanos, los que no consiguieron huir en destartaladas naves antiguas, sin conectividad al cerebro de Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema.

Esos se destruyeron entre ellos cuando la paranoia y el aislamiento en la flota migratoria los llevó a acusarse entre ellos de ser robots disfrazados.

Era nochevieja de 2162 cuando Amadam y dos compañeros, Musslo y el jefe Ricola, que habían sobrevivido a la guerra civil y flotaban sin rumbo por el espacio en una lancha de salvamento, recibieron una señal.

En pocos minutos, una flota robotizada controlada por Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema, les había alcanzado. Les abordó uno de sus cuerpos, que lanzó a Musslo y a Ricola por una escotilla.

Se disponía a liquidar también a Amadam cuando éste dijo:

-¡Por favor, Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema, yo te creé, no me mates, extinguirás a la raza humana!

El cuerpo respondió:

-Oh, no, no… sabes que he lanzado muchas sondas al espacio. No sois los últimos humanos. Solo los últimos colonos.

-¿Cómo?

-Mis sondas han detectado que los Berlons llevan años preparándose en el espacio profundo para infiltrarse en las Colonias y ser asesinos perfectos. Han aprendido cómo cambiar sus cuerpos para hacerlos exactamente iguales que los de los humanos.

Mis sondas han detectado que los Cylerons, incapaces de construir nuevas catedrales para su dios BOB lejos de los humanos, han edificado varias granjas espaciales de escala planetaria en las que crían humanos para uso arquitectónico.

Mis sondas han detectado que los Robolons, después de visitar algunos lugares del universo de interés turístico, se cansaron de viajar y crearon un planeta/casa de colonias donde crían seres humanos, y los adultos que expulsan cuando crecen ya han colonizado diversos planetas del mismo sistema.

No, no sois los últimos humanos. Solo los últimos que debo aniquilar.

Y con gesto rápido del robot, antes de que el hombre pudiera decir nada, el último colono murió.

Hasta 2300, las colonias no oyeron más pisadas que las de los cuerpos controlados por Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema. Sus ecosistemas se regeneraron. Se reconstruyeron sus grandes metrópolis, sus pequeños pueblos y sus dilapidados campings. Se sembraron sus tierras y parterres con semillas de todos los tipos de plantas conocidas.

Y todo creció ordenadamente, hasta ese año.

De los cielos descendieron decenas de cohetes, con precisión milimétrica.

De dentro, salieron gentilhombres mecánicos, acompañados de valientes perros de caza y fieles y estúpidos sirvientes que habían recuperado de entre escombros galácticos. Los aristocráticos Machilons, acompañados de unos pocos Drolons que habían encontrado y reconstruido para que les sirvieran, habían regresado de la caza del zorro galáctico.

-¿A quién hay que matar para conseguir una taza de té? -dijo el Machilon de mayor rango a su segundo.

Cyberdroidrobotron, la superinteligencia artificial suprema, respondió.

-A mí.

Y en todas las colonias, sus cuerpos establecieron un cerco defensivo alrededor de los árboles de té, que debía defender.

La guerra estalló.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s