Reflexiones sobre ‘The Force Awakens’

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El viernes, mis hermanos y yo vimos la nueva película de La Guerra de las galaxias, en el cine en V.O. Balmes multicines o como se llame. Teníamos pensado verla la semana que ahora empieza, pero a través del súbito miedo de mi hermana a que le reventaran la película en una fiesta a la que debía asistir el sábado (“¡Siempre cuentan el final de las películas! ¡Siempre!”), ciertos cambios de agenda y maniobras veloces por parte de los hermanos mayores y una impresionante suerte (O no… según la experiencia de algunos, eso de la suerte no existe), encontramos entradas para verla el mismo día del estreno, por la tarde, a una distancia y en un ángulo en relación a la pantalla adecuados para disfrutarla como dios manda, en el cine que queríamos.

Antes de entrar (emocionados, llegamos como veinte minutos antes de la hora), empezamos a estresarnos por si alguien nos spoileaba la película, tan cerca que la teníamos. No solo las personas que, como nosotros, iban llegando para esperar la sesión, sino, muy especialmente, quizás por culpa de Los Simpson, las personas que salían de la sala a la que íbamos a entrar.

De pie, al lado de una máquina de refrescos que roncaba, ahogando un poco el sonido de la cháchara de la gente, hablando y canturrenado entre nosotros para llenarnos los oídos de palabras no ajenas, esperamos con el pulso acelerado a poder entrar a ver la película.

Durante los trailers, aún no estábamos del todo seguros. ¿Ese niño que no calla, callará durante la película? ¿Esos frikis que se han sentado detrás de nosotros tienen el perfil del listillo que es más inteligente que la película y tiene que demostrarlo con ruidos y comentarios, o son cosas mías?

Pero, cuando salió el logo de Lucasfilms en la pantalla, todo el mundo pareció ponerse de acuerdo al, “¡shhhhhh!”, pedir silencio a la vez. Respiramos tranquilos. Chewie, we are home.

Así de estresante es la vida para mí, que incluso el cine se vuelve la playa de Omaha…

Y, como veis, Star Wars is serious business.

Silencio.

A long time ago, in a galaxy far far away…

TA-TATACHÁN, CHAN, TATAtACHÁN-CHÁN Scroll inicial de texto.

El corazón a mil, la sonrisa incrustada en la cara, incluso, no lo negaré, algún espontáneo en el interior del cráneo proponiendo al comité si ponían o no una lagrimilla.

Solo por eso, por el placer enorme de disfrutar por primera vez de una versión nunca vista de la parte ritual de estas películas, toda la odisea paranoica valió la pena.

Flash forward: salimos encantados de la sala, y regresamos a casa caminando, comentando la jugada.

Me gustaron muchas cosas, pero quería digerir bien la película antes de decir nada, y antes de informarme demasiado.

Aunque quisiera verla de nuevo, creo que ya puedo empezar a decir cositas que he pensado y que pensé… pero, muy importante:

SPOILERS A GOGÓ.

¡Estos comentarios son para quien haya visto ya la película!

Y, como soy así, principalmente no voy a hablar de las cosas buenas, sino de algunas las malas.

 

-Una trilogía a la basura

Si una de las opiniones más o menos consensuadas sobre las precuelas es que los episodios I y II eran negligibles y que habría resultado más interesante hacer tres películas sobre lo que al final se condensa en el episodio III (la caída de Anakin), viendo la película, ya en la sala, pensé que con El Despertar de la fuerza había pasado algo parecido.

Fin, Finn (?), FN es un stormtrooper víctima del condicionamiento mental para transformarlo en tropa de asalto obediente y despiadada. Pero descubre su humaninad y se esfuerza por alejarse de este tremendo mundo en el que le han metido, para intentar ser un individuo.

Opino que esta historia daba para tres películas.

El Feen que vemos en la película no parece haber sufrido ninguna clase de condicionamiento mental. Parece más bien alguien víctima de la propaganda, que se haya alistado y, de pronto, se encuentre cara a cara con que esa gente chachi que creía que eran los restos del Imperio son, en realidad, gente despiadada. Así que se larga, en los primeros minutos de escape le dan su identidad como individuo, su nombre, y después descubre un objetivo por el que vivir, la muchacha de la que se enamora, y fin Pilarín. Y, como fue mozo de la limpieza en la superestrella de la muerte deluxe (¿Cómo justificar su experiencia de años como tropa de asalto y, a la vez, mostrarle por primera vez yendo a una misión al principio de la película? Haciendole personal de apoyo. Es limpiador como podía haber sido cocinero o haberse dedicado a la paquetería, todos esos trabajos que los seres humanos siguen haciendo en un mundo lleno de robots diseñados para ello, ya sabeis) tiene la calve para ganar.

Pensemos por un momento en una nueva trilogía de La Guerra de las galaxias que desarrolle a lo largo de las tres películas este arco de personaje.

Star Wars, episodio VII, Los ecos del mal.

Ha caído el imperio, prospera la nueva república, pero quedan fuerzas imperiales por algún lado, y este semiimperio se está organizando para contraatacar.

Un joven soldado, condicionado desde su rapto siendo un bebé para la obediencia y el servicio militar, está trabajando de limpiador en la superarma del imperio, o quizás en una superdestructor, en algún lado. Tiene amigos, también raptados y condicionados, pasa buenos ratos, y vive su vida según los estrictos regimenes que la vida militar en el imperio le impone. Eso no le pesa. Lo que le pesa… es que no es soldado. No está dónde está la acción. No ayuda lo suficiente a la causa. Sí, los mensajes hipnóticos y la constante propaganda a la que está sometido le dicen que todo trabajo necesario ayuda a la causa final del Imperio, pero él siente que lo suyo sería ser tropa de asalto. Ay, qué anhelos. Sus compañeros de litera, en el cuartel, le toman el pelo, algunos más simpáticos, otros más en serio. Ese FN-76g@a992%, qué cosas tiene.

Vemos cómo funciona el imperio residual, vemos la figura de Kylo Ren como tipo temible que se pasea por ahí metido en su espiral de sentimientos negativos y agresividad, y entendemos mejor el panorama político post-guerra civil galáctica. (Yo no entendí exactamente cómo estaba el equilibrio de poderes, la verdad)

Creo que, claro, se podría (se debería) ir avanzando una trama rebelde, con otros personajes, que aparezca Leia, que aparezcan Han y Chewie, que se plantee que Luke está desaparecido, que Rei haga de las suyas… pero nuestro foco es Efene.

Quizás puede haber algún soldado amigo que se está desprogramando, y que acaba mal, prefigurando lo que le va a pasar y lo que le puede llegar a pasar a nuestro imperial favorito. O quizás no.

Pero lo que está claro es que el brillante mozo de la limpieza hace algo que le sube de nivel. Quizás… ¡Quizás detiene con su mocho a un prisionero de la resistencia que se estaba fugando! ¿El piloto chachi, Rei, un Wedge Antillies geriátrico? ¡Quien sea que le de más peso a la gente a la que acabará conociendo cuando se escape del imperio! Pero ese rebelde estaba a punto de poner un palo entre las ruedas al plan hipermalvado del imperio, y Fean lo ha conseguido parar.

Acaba la película feliz, habiendo desbaratado (parte d)el plan de los que los espectadores sabemos que son los buenos, permitiendo que los malos ganen fuerza y siendo ascendido, con una sonrisa, a soldado de asalto.

Star Wars, Episodio VIII, Vértigo en la oscuridad.

Los rebeldes siguen como locos intentando parar el avance del residuo imperial. Pero Phin está feliz, ha sido escolta de un importante imperial unos buenos meses, y siente que por fin está haciendo algo importante…

Pero algo pasa. Algo huele a podrido en Dinamarca. Empieza a ver cosas que despiertan algo en su interior que choca con su programación de hiperfidelidad al Imperio. Se me ocurre que, quizás, presencia el rapto de una serie de bebés para su condicionamiento, y no lo lleva bien. Está turbado, pero intenta centrarse en su labor.

Consigue evitar el asesinato del alto mando imperial al que le han asignado proteger, y le ascienden de nuevo. ¡Felicidad!

Pasará a formar parte del escuadrón que escolta a Kylo Ren… un Kylo Ren que pasa por los problemas internos que vemos al principio de el despertar de la fuerza. De pronto, los espectadores ven que el temible supervader que habían visto en la primera de las nuevas está temiendo “caer en el reverso luminoso de la fuerza”… en un proceso análogo al de Fffinn.

Vamos viendo rollos rebeldes la mar de interesantes que no me voy a inventar porque estoy fantaseando sobre extender el arco de FN simplemente.

Pasan cosas y acaban en la primera escena de The force awakens, el ataque a esa pequeña población en la que matan y queman a todo el mundo y atrapan a Poe… FN siente que no puede con el rollo brutal que ve que lleva su amado Imperio. Su programación y su persona chocan terriblemente… Y, al final, lo decide. Se fugará, liberando al prisionero.

-Cómo te llamas?

-FN31416, primera cohorte, segundo regimiento de…

-Qué lío, no tienes otro nombre?

-Soy FN31416.

-Vale, vale, vámonos.

El piloto rebelde, Fhin, una especie de Teal’k pero con el Imperio en vez de con los Goaul’d y quizás Rei se ponen en marcha con el robotito pelotín para llevar a buen recaudo el mapa de donde está Luke Skywalker.

Star Wars, Episodio IX, El despertar de la fuerza

Pasa más o menos lo que queda de la película real que no se contradiga con lo que he explicado aquí en mis fantaseos. El arco de Pfeen llega a su fin cuando consigue sobreponerse, tras grandes esfuerzos a lo largo del final de la película anterior y de la presente película, a su programación Imperial, gracias a la amistad y al amor que siente por Rei, y consigue delatar el punto débil del arma imperial, ya finalizada y lista para destruir sistemas solares. Sus colegas, o quizas Rei, ha decidido llamarle Finn en vez de FN, y él lo acepta a regañadientes, cada vez menos.

Al final de la película (en el que led an a FN una medalla y le dicen “queremos grabar tu nombre, qué ponemos?” “Mi nombre? Me llamo Finn”) pasan todas esas cosas guays que ocurren en la de verdad, descubrimos que Kylo Ren es hijo de Han y Leia, que hasta entonces había sido un secreto, Han muere (haciendo que el proceso de KR acabe al revés del de FN), Rei, que ya ha podido ir aprendiendo a usar su tendencia natural hacia la fuerza, consigue sobrevivir a duras penas a un duelo con Kylo, hay también un buen final para el Piloto Poe, al que hemos llegado a querer y conocer a lo largo de tres películas, y, al final, con el mapa completo, Rei llega al planeta escocia y le presenta el sable laser a la figura enigmática que se ha vuelto Luke.

Ya estamos listos para la siguiente trilogía, en la que Rei deberá entrenarse con un Luke amargado y medio-loco, a lo Yoda pero sin el fantasma de obi wan para convencerle a entrenar al nuevo padawan impulsivo y demasiado mayor, para poder contrarrestar el poder desbocado del temible lord Sith Kylo Ren, el Matasolos, y la guerra civil tremenda que el dolor y la rabia de la general organa está a punto de desbocar entre el imperio “liderado” al menos aparentemente por el sith que la ha traicionado y ha matado a su marido y listo para la acción, y la rebelión que queda como último bastión organizativo de la libertad después de la destrucción del sistema solar donde estaban los planetas gobierno de la nueva república.

No es perfecto, ni mucho menos, y es muy fácil fantasear en lineas generales, sin concretar. Pero creo que un planteamiento así dejaría respirar mucho más todo lo que se plantea en la película…

…pero, ¿Puede permitirse respirar?

-En serio, confía en mí, yo controlo

El Despertar de la fuerza no podía asumir grandes riesgos! Lo que tenía que hacer era demostrar que podíamos confiar La Guerra de las Galaxias a Disney, y que el “J.J.” de J.J. Abrams no significa Jar Jar.

Por eso, muchas de las cosas que ocurren en esta película son, en realidad, refritos. Por eso la estética es muy parecida a la original, aunque no lo sea la acción (aquí Abrams no ha transformado la galaxia en un Ipod, como pasó con Star Trek, pero sí se corre mucho por pasillos). Por eso es tan importante el apadrinamiento de los viejos personajes, por eso se insiste en que los protagonistas sean jovenes aspirantes que viven entre los restos de la imponente trilogía original y ambos dudan de si “pueden hacerlo”, por eso hay escena de la cantina, hay una estrella de la muerte, hay un falso tattooine, hay la escena que no vimos de la muerte de los tíos Owen y Beru…

En mi opinión, a esta película le pasa lo que a algunos pilotos de series. En vez de empezar con calma, tienen que ir rápido al formato que será el de la serie que, en fondo, están proponiendo al espectador. Un piloto de la serie de Superman que pase todo en Krypton y acabe con su destrucción no es un buen ejemplo de cómo será la serie de Superman (aunque no sé si se ha hecho lo que digo… En todo caso, es lógico narrativamente, pero no como muestra de la serie, vaya).

Y debo decir que, en gran parte, creo que la película cumple este trabajo. In Disney We Trust, Abrams is my master now.

Eso sí, las imágenes promocionales me dan la idea de que quieren que Poe sea uno de los protagonistas?

A mi me pareció durante toda la película un secundario de lujo, un protagonista de otra historia que se cruza con la que estamos siguiendo… Una especie de mentor, de crack, de figura, que o bien quedará en el fondo o bien morirá de forma significativa… Porque, desarrollado desarrollado, no lo está… Sólo recuerdo su nombre porque es Poe, como en Edgar Allan y los fantasmas del Zelda.

Y, si no estoy del todo de acuerdo con el desarrollo de los personajes de Poe y Finnn, el que está montando un pollo enorme es el de Rei…

-MaRei Sue

Algo me fallaba en el personaje de Rei. Me gustaba, y no le hacía ningún mal que la actriz me parezca bien guapa… pero algo, algo chirriaba.

Aunque todavía he intentado no leer cosas sobre la película, para reflexionar sin interferencias por ahora, sí vi un video de Max Landis.

Ha destrozado twitter. Ha marcado uno de los temas de la agenda al comentar El Despertar de la fuerza. Le ha hecho trending topic durante unas horas.

Dice que Rei es una Mary Sue.

Y… creo que tiene razón. Eso es lo que le falla, en mi opinión.

La querría haber visto caerse de culo, habría querido que su poder mental jedi no hubiese funcionado, o solo parcialmente, o algo así. Todo lo no perfecto del personaje se nos queda para otras películas, en la sombra. Qué pasa con su familia? Por qué tiene esta sensitividad con la fuerza tan bestia que siente la llamada del sable de luke, la voz de ben kenobi y de yoda, etc. etc.? Pues dios sabe, queda para más adelante.

Pensé durante la película, y Landis lo dice en su video, que es la lógica de El Señor de los anillos, o de una serie de TV… no la de una película.

Pero, como dijo en twitter Del Toro,

https://twitter.com/RealGDT/status/678475428139520000

el tema no es blanco o negro, y debe funcionar. A algunos les funcionará bien, a otros mal, y a otros, como a mí les chirriará un poco pero no lo suficiente como para estropear la película.

-Y más cosas

Llevo casi una hora y media escribiendo, aprovechando que no he podido dormir bien y me he levantado temprano, y me estoy cansando. Así que solamente diré una cosa más.

Chewie, por qué demonios no le dices ni una palabra (ni un gruñido?) después de su muerte a la única persona que ha querido tanto como tu a Han? La abrazas cuando os reencontrais, pero no cuando estais de luto compartido?? ES QUE NO LE HAS PERDONADO LO DE LA MEDALLA TODAVÍA?

Eso es todo por hoy.

EDIT: Una última nota! Mi versión extendida del arco de Finn nos permite conocer también al imperio como personajes algo más respetables que la colección de juventudes nazis y Nazis de Illinois que nos muestra la pelicula, tan alejados de la terrible dignidad de Peter Cushing.

EDIT 2: Vale, parece que la chica se llama Rey y no Rei. Esa es la de Evangelion.

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